Investigación de Tendencias para el sector Hábitat

Organizada por el Cluster Habic en La espectacular Alhóndiga de Bilbao, a jornada estuvo dirigida a los gerentes y responsables de marketing y producto de empresas relacionadas con el hábitat, oficina y el contract, arquitectos y diseñadores de interiores y diseñadores industriales, quienes  disfrutaron de la presencia de Jorge Rodriguez Nieto, profesor de ELISAVA y actualmente Investigador de Algo Bueno y Director de MIDI Master en Investigación para el Diseño y la Innovación; y Manuel Torres Acemel, también profesor de ELISAVA y que en la actualidad además de dirigir su empresa forma parte del Consejo Asesor de diversas empresas y fabricantes de elementos de Diseño Industrial.

Los participantes reflexionaron sobre aspectos de la innovación y la relación de su industria con las tendencias locales y globales y oportunidades de proyección a futuro a través del acercamiento e interacción con diferentes capas y niveles de usuarios y clientes. Muchos de ellos comentaron : ¨Nos habéis hecho pensar mucho en temas y oportunidades nuevas, nos habéis abierto la mente¨.

Es interesante anotar que sectores como el del hábitat y el contract vinculados fuertemente al sector inmobiliario y de diseño de producto, esta encontrando nuevas e interesantes maneras de repensarse y renovarse en el difícil entorno actual que presenta la economía española. La utilización de nuevas herramientas y puntos de partida para el desarrollo de productos y servicios basado en la investigación les permitirá no solo adelantarse al sector inmobiliario  en su recuperación, sino dejar de depender directamente de el.

Ostpacket : Nostalgia Marketing

Lograr que productos del pasado se vendan en el presente y posiblemente en el futuro, es como la labor de resucitar a los muertos para que nunca nos abandonen, una dulce y rentable ilusión que ademas de perpetuar una cultura permite que sus simbologías no se asuman como invalidas o incorrectas, sino como maneras de vivir diferentes y momentos importantes de la historia.

Superar el pasado implica en un ejercicio de voluntad y comprensión muy fuerte y elaborado de los hechos que suceden en nuestra vida y del momento actual que vivimos. pocas veces nos detenemos a entender nuestra propia vida y generalmente actuamos instintiva y circunstancialmente. Sin embargo y de repente aparecen ante nosotros imágenes como esta, que nos revuelcan la existencia.

Un westpacket se referia a aquellos envíos que realizaban familiares y amigos desde Alemania occidental con ropa, regalos y cariño a sus vecinos del este. Ostpacket es ahora una tienda ubicada en Berlín en la cual los antiguos habitantes de la Alemania del Este pueden encontrar todos aquellos productos y memorabilia de una cultura que, tras la unión de las dos alemanias se ha ido diluyendo lentamente. Al recorrer la tienda uno puede ver claramente la estética socialista en los productos, libros, autores, objetos del hogar, música, ropa etc. y evocar otro tiempo y otros lugares. Todo respira un tiempo pasado y una manera de pensar que aunque quienes alli vivieran lo primero que hicieron fué huir de ello, hoy lo añoran y lo compran a precios desorbitados.

El concepto es interesante y poderoso apela a aquellos objetos, imágenes, olores, sonidos y sabores que detonan la emotividad de un grupo específico de personas y que se materializan en objetos concretos que han hecho parte de la niñez o del pasado del grupo objetivo en especifico y que representan vivencias auténticas. Esta misma fórmula opera con el retro y los revivals pero de manera diluida y claramente artificial.

Ospacket ha logrado transmitir un sensación de autenticidad, reproduciendo perfectamente los productos y ubicando objetos vintage dentro de la tienda.

La diferencia principal entre Ostpacket y formulas similares como los colmados latinos, mercados orientales o tiendas de productos extranjeros, radica en el hecho de que esa cultura se extingue, pero sobreviven personas que la experimentaron y que la añoran. Estos productos posibilitan un viaje en el tiempo y recuperar aquello que a los Alemanes orientales se les escapa de las manos; su anterior estilo de vida, su paisaje urbano y su vida cotidiana que aún perciben como auténtica y que hoy por hoy es totalmente diferente.

Lograr que productos del pasado se vendan en el presente y posiblemente en el futuro, es como la labor de resucitar a los muertos para que nunca nos abandonen, una dulce y rentable ilusión que ademas de perpetuar una cultura permite que sus simbologías no se asuman como invalidas o incorrectas, sino como maneras de vivir diferentes y momentos importantes de la historia.

El valor potente está en la emotividad, el recuerdo y el impulso afectivo;  a pesar de que se trata de productos de bajisima calidad, detonan nuestro afán por capturar el pasado, el tiempo perdido y todo aquello que no volverá jamás. cada país y cada comunidad tienen su cacaolat, su chocolatina jet, su maltin polar, miguelitos o en este caso su paquete del este.

Funciona es como un túnel del tiempo que trae al presente, a través de la compra, memorias, recuerdos y sobre todo objetos que detonan las emociones y un pasado que si no fue mejor hoy claramente ya no existe. El ícono del automóvil de Europa oriental con la  caja a cuestas atravesando la frontera hacia un nuevo futuro hoy recorre permanentemente las calles de Berlín como si nunca fuera a desaparecer.

Un confort, un placebo y finalmente una ¨realidad virtual¨ que  está en la añoranza de quienes vivieron esa transición y que al resto nos parece un exotismo mas de Berlín.